Después de exponer en el Congreso de Entrenadores 2014, Francisco Bozán salió rápido del auditorio de Telefónica, concedió una nota a Fox Sports, media partner del evento y dos o tres minutos al resto de medios de comunicación presentes. Ya cerca de la salida, se encontró con un tipo más alto y viejo que él. Se notaba que lo había escuchado con atención. "Tú debes ser uno de los entrenadores más jóvenes del mundo. Quiero que sepas que esto no se trata de una cuestión de edad, sino de capacidad", le dijo. Era Víctor Genes, por ahora seleccionador nacional de Paraguay. Hubo risas, intercambio de ideas y un abrazo fraterno que terminó la charla. El técnico de Barnechea debía irse. El compromiso que tenía era muy importante para él, a menos de 24 horas que su equipo enfrentara a la Universidad de Chile, único líder que tenía el Torneo de Clausura antes de comenzar la 15º fecha.
Le solicité un contacto telefónico en vivo con Sospechosos, el programa deportivo que la radio Cooperativa tiene de lunes a viernes entre 20 y 21 horas. "A esa hora voy a estar cenando con el plantel. No existe ninguna posibilidad de dejar una actividad de equipo a medias", me respondió. No importa, pensé. No fue la primera ni será la última vez que algún entrevistado niega una nota. Pero dice mucho de cómo se maneja Bozán. Era, efectivamente, un compromiso muy importante.
"Ninguna parte del sistema es mejor que todas las partes juntas". Y él es también parte del sistema en esa sinergía que tiene como idea fuerza en su Barnechea, equipo que comenzó como la Cenicienta del campeonato, pero que hoy, 22 de noviembre, saldrá a enfrentar a la 'U' después de cinco partidos sin perder y en la primera mitad de la tabla en lo que a coeficiente de rendimiento refiere. Es decir, lejos de la zona de descenso, ese despeñadero que parecía su destino inexorable cuando los 'huaicocheros' aprendían a caminar en la categoría top del fútbol chileno.
Después del partido contra San Marcos de Arica, que fue el primer triunfo de Barnechea en la Primera División, se le notaba descontento. "Fue el peor partido que jugamos. Lo único que ganamos fueron tres puntos porque en cuanto a modelo de juego el progreso fue nulo", dijo en su exposición en el seminario. Queda claro que no busca ganar a cualquier precio.
Me tocó estar ese día que el Barne inauguró su historial de victorias en la máxima categoría. Venía un receso por fecha FIFA, por ende habría dos semanas entre ese encuentro y el siguiente. Le hice una de las tantas preguntas imbéciles que se hacen en la zona mixta. De esas que se hacen sólo porque alguien tiene que hacerlas. 'Viene un receso, Francisco...¿es mejor tener tiempo para trabajar con más calma?', consulté. "No creo que 'calma' sea el concepto más adecuado, quizá sí tendremos margen para trabajar detalles más meticulosamente", fue su respuesta. Cualquier otro técnico le habría dado play al cassette. Él, sicólogo además del director técnico egresado con mejor promedio en la historia del INAF, no dejó pasar un concepto que no le pareció prudente e incluso dejó ver ese tic que aparece en sus ojos cada vez que enfatiza una idea. El mismo que asomó en su rostro cuando me explicó que no podía darnos la entrevista porque tenía un compromiso muy importante.

No hay comentarios:
Publicar un comentario